viernes, 10 de diciembre de 2010



"ARGENTINO"




Las noticias llegan
siempre
con un segundo de retardo
¿Cómo algo puede ser al mismo tiempo
lo que es
y un elemento de algo más amplio?
Dicen en la tele que asesinaron
a Esteban Orlandez
pero que asesinaron también
a un vecino trabajador.
La patria es una consigna de escritura
para talleres de chicos de primaria
oligofrénicos. ¿Cómo algo
-repito-
puede ser sí mismo y sí otro?
Cuando tengo hambre y sueño
hago preguntas complicadas
porque estoy liviano
y nada me ata al suelo:
comer es una pedagogía fisiológica
para el buen sentido común.
A ver, el noticiero insiste
Jhonatan apuñaló a Esteban Orlandez
para robarle diez pesos,
y en un salto lógico esa es la escena
del drama de una nación en desamparo.
La literatura debe abjurar de las metáforas
ahora son el terreno a explotar
por la retórica del periodismo.
La Patria es una palabra mal deletreada
por un personaje borracho
de una gauchesca apócrifa.
¿Cómo alguien es alguien
y deja de ser alguien
y vuelve a ser alguien
para luego seguir el mismo proceso
indefinidamente hasta vaya uno
a saber cuándo?
Afuera comenzó la lluvia
y adentro no porque hay techos:
hay gente que se está mojando
que no entiende la distinción
entre afuera y adentro
¿Por qué? Simple:
porque no tiene techo.
Las interrogaciones ontológicas
comienzan a escribirse en los afectos.

El noticiero continúa
hace rato que repito
“debería dar un volantazo”
pero en este mundo fundado
en el principio de la gravedad
y la inercia
el mínimo gesto de movimiento
requiere de una voluntad épica
de la que carezco.

-El fuego de las tribus-

jueves, 23 de septiembre de 2010

...Bajo la nieve, respira...
(fragmento)


4-
Al asomarse al balcón
su visión no captura detalles
observa una enredadera de luces intermitentes
que alumbran un espacio
sobre el que circula un movimiento ocioso
que no mueve nada. Blanquito mira su ciudad,
reza para si: lo que no avanza, retrocede
Su rostro no contiene piedad ni furia
es el testimonio de una existencia fundada
en una certeza que no tarda en llegar.

6-
Están las cosas y están las palabras
también están los cuerpos
que trafican de un lado a otro.
Blanquito cuando duerme
es como si se fuera desadhiriendo
de las cosas y de las palabras y de su cuerpo,
asumiera la forma de un globo de Comics
en el que se trazan líneas y figuras.
¿Qué dice la esfera? Nada
Son dibujos montando dibujos
que a su vez montan otros dibujos
hasta escalar la montaña de todos los deseos
que no encuentran morada ni en las cosas ni en las palabras
ni siquiera en ese intermedio que es un cuerpo.
Blanquito cuando duerme acumula paraisos.

8-
¿Sos Troskista?
no
¿Sos Anarquista?
no
¿Sos Filo-peronista?
no
¿Sos Marxo-maoista?
no

Soy Blanquito: una sucesión interminable de "NO"
que equivalen a una gigantesca afirmación.

miércoles, 16 de junio de 2010

...JUGUEMOS EN EL BOSQUE MIENTRAS EL LOBO NO ESTÁ...
"Homo homini lupus"
-*-
No sé cuál es el drama de cruzar fronteras/es sólo un nuevo modo de encerrarse en otro lugar.
-*-
Imagino un Mundo rebosante, contradictorio; repleto de seres aberrantes y hermosos/
Lo imagino, una y otra vez. En cada ocasión, lo mismo: un Mundo igual a éste.
-*-
Todas las noches se detiene en el alfeizar de mi ventana un pájaro amarronado. Se detiene y luego sigue/ No tiene alas, ni ojos ni pico. Mi hermana dice que es un gato./
Íntimamente sé que es un ave, a lo sumo un ángel.
-*-
Un nene dibuja con tiza verde un ogro sobre las baldosas de piedra de una plaza/
Se sienta en uno de los bancos de madera, con los ojos extasiados. Observa:/
Una a una, las palomas descienden, son asesinadas, masticadas y escupidas por el ogro./
Las plumas flotan en el aire, quedan suspenidas sobre la cabeza del nene/ giran
sobre su cabeza mientras el reflejo del sol las evapora como una corona de agua.
-La rebelión de los Lycans-
Gabi vuelve de Catequesis con el rostro destrozado. Tiene sus pupilas dilatas, y cuenta:
que al lado vio un nene que mueve tontamente la cabeza, que lo saluda y no responde.
Que insulta, y no responde. Que le pega, y no responde. Que le tira tierra, y no responde.
Tiene autismo, le explico. Es una privación de la palabra, le explico. Está enfermo, le explico. ¿Entendés?
Ahora mira por la ventana que da a la casa de los vecinos.
Y dice: hoy aprendí que cuando el Apocalipsis suceda van a sonar unas campanadas
tan pero tan potentes que nos van a atravezar los tímpanos. Los van a destrozar.
Luego, continúa: lo insulté, le pegué, lo saludé, lo ensucié. No respondió. No responde.
Levanta la cabeza, me mira con sus ojitos de animal idiota.
Es autista, Gabi.
Menea la cabeza. Se siente en un rincón del comedor en posición fetal.
No, Javi, hay que irnos. Cuando hable no lo vamos a soportar.
Nos va a arrancar los tímpanos.